Por Richard Meek

The Catholic Commentator 

Situada en un enclave diminuto de Morganza, en los confines de la parte oeste de la Diócesis de Baton Rouge, la Iglesia de St. Ann puede ser diminuta en tamaño, pero rica en espíritu. </span id=”2″>

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Un grupo de danza del Apostolado baila antes de la cena en el salón parroquial de la Iglesia de St. Ann en Morganza. Los bailarines mostraron una danza tradicional hispana para rendir homenaje a Nuestra Señora de Guadalupe.  Foto de Richard Meek /The Catholic Commentator  

 

Ese espíritu, especialmente entre la población hispana, se avivó durante la celebración en conmemoración de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. Cerca de 200 personas, quienes la mayoría de ellas eran hispanas, se reunieron para la misa y cena del 9 de diciembre, que se celebró tres días antes del día 12 de diciembre, el día exacto de la fiesta.  

Se comenzó con una misa por la noche, seguida de una recepción que presentó a un grupo de danza del Apostolado Hispano, con vestimentas de colores muy vivos y brillantes, bailando una danza tradicional.  

“Esta es una celebración muy importante para la comunidad Hispana” dijo Cruz González, feligrés, agregando que Nuestra Señora de Guadalupe es la santa más importante en su cultura.  

También expresó su agradecimiento al párroco de St. Ann, Padre Brent Maher, quien celebró la misa en español, acompañado por un coro que también era del Apostolado Hispano. 

Para la comunidad hispana, la Misa les dio también la oportunidad de expresar su aprecio por el Padre Maher, quien, desde que fue nombrado párroco, ha expandido el número de misas en español de una vez al mes, a dos, los domingos comenzando a las 5:30 p.m.  

El Padre Maher fue también el primer párroco en St. Ann que celebró la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. Anteriormente, el Padre Eliecer Montañez Grimaldos iba de Baton Rouge a celebrar, pero fue reasignado a su nativa Colombia por su congregación el año pasado.  

Cuando el Padre Montañez Grimaldos fue transferido, el Padre Maher se acercó a la comunidad hispana para discutir sus necesidades.  

“Quería que supieran que ellos son nuestra familia, nuestros feligreses” dijo el Padre Maher. Ellos necesitan sentirse que son parte de la comunidad.”  

Dijo que es importante no sólo continuar con la celebración de la misa de Guadalupe, pero expandir las misas también. >

“La comunidad está muy conectada a su fe” dijo el Padre Maher, agregando que está impresionado por su amor tan profundo por la iglesia católica. “Les estamos permitiendo que nos enseñen”  

Durante su homilía, el padre Maher habló de la historia de Nuestra Señora de Guadalupe y de cómo se le apareció a San Juan Diego, cuando iba caminando a su parroquia, y le pidió que le construyera una iglesia. El padre Maher hizo notar que San Juan Diego fue a ver al obispo, quien le pidió una prueba para comprobar que su petición venía de una señora del cielo.  

El padre Maher dijo que San Juan Diego, al saber que su tío estaba gravemente enfermo, se fue a la parroquia para buscar al sacerdote, pero tomó otra ruta, esperando evitar a Nuestra Señora. Pero ella sorprendió al futuro santo apareciéndose y preguntándole: “No estoy yo aquí para ti? No soy yo tu madre?”  

San Juan Diego regresó al obispo, quien se convenció que la señora venía del cielo cuando vio la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en la tilma de San Juan Diego.  

El padre Maher hizo notar que mucha gente se parece a San Juan Diego, resistiendo al principio los planes de Dios porque “no tenemos tiempo, tenemos trabajo que hacer.”  

“No se le puede engañar al Señor, el Señor no es un tonto”, dijo. “El nos cuida y aún en los momentos mas obscuros de nuestra vida, El está trabajando por nuestro bienestar”  

El Padre Maher animó a la gente a emular a San Juan Diego, para estar “dispuestos a ser humildes y actuar con fe. El Señor es más grande que todas estas cosas que podamos haber planeado.”