Durante varias semanas, los católicos no han podido participar físicamente en la celebración de la misa. A pesar de los bancos vacíos en nuestras iglesias parroquiales, nuestro clero local debe ser elogiado por Continuar la Misión y por llevar las Buenas Nuevas a otros en nuevas y diversas ¡formas! También agradecemos a nuestro Gobernador John Bel Edwards y a nuestros líderes locales por su comunicación clara y medidas efectivas para frenar el progreso de este virus que han hecho posibles los cambios de la Fase Uno.

 

Con las restricciones que se van aliviando lentamente, corresponde a la Iglesia Católica ofrecer los sacramentos y comenzar un retorno lento y deliberado a la vida parroquial mientras mantengamos un ambiente seguro. Nosotros, como Iglesia, debemos hacer nuestra parte para proteger a nuestros feligreses y ayudar a prevenir la propagación de este virus. Dadas las nuevas directivas del gobernador Edwards, las siguientes disposiciones entrarán en vigencia en la Diócesis de Baton Rouge a partir del 16/17 de mayo del 2020. Cada pastor puede comenzar la misa con una congregación bajo estas directivas que comienzan con las Misas (incluida la Misa de Vigilia del Sábado) para Domingo 17 de mayo, pero puede optar por comenzar en cualquier momento después de eso, con todas las parroquias que tienen Misas programadas regularmente para el domingo 24 de mayo de 2020.  Estas normas están abiertas a una revisión, expansión o restricción en la medida que cambien las circunstancias para nuestra Diócesis.

 

Dispensación de la Obligación de la Misa Dominical

Aquellos que están enfermos o que no se sienten bien de ninguna manera no deben asistir a misa hasta que estén libres de su enfermedad y sus síntomas durante por tres días. Aquellos que son especialmente vulnerables (es decir, aquellos definidos por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, tales como personas de 60 años o mayores, aquellos con sistemas inmunes comprometidos y / o aquellos con afecciones de salud subyacentes), y de hecho cualquiera que no se sienta cómodo asistiendo a la misa se les anima a quedarse en su hogar. Donde sea posible, las Misas Dominicales y Diarias continuarán siendo transmitidas para aquellos que aún no se sienten cómodos por cualquier motivo con regresar a una Misa pública.

 

Celebración de la Eucaristía

Según las directivas del gobernador Edwards, nuestras iglesias pueden reanudar los servicios al 25% de la ocupación declarada del espacio de culto en esta primera fase de reapertura. Para acomodar estas nuevas directivas, requerirá que el Pastor realice los cambios necesarios de una manera que se ajuste al tamaño individual de la parroquia y sus recursos. Algunas de las muchas decisiones incluirán:

 

 Disposición de los asientos para que haya un distanciamiento físico adecuado (a seis pies       de distancia en todas las direcciones, aunque las familias y las personas que viven en el mismo hogar pueden sentarse juntas);

 Posibles adiciones temporales de más domingos y misas diarias para satisfacer las necesidades de la parroquia;

– Decidir si se necesita un proceso de reservación de asientos, al menos inicialmente, para      distribuir la asistencia a todas las Misas disponibles durante la semana.

 

Se requiere que los feligreses traigan y usen máscaras mientras estén en el espacio de adoración.

Se anima los fieles a traer botellas pequeñas de desinfectante para manos para su uso personal.

Final Directiva General Revisada

Los pastores y su personal han sido alentados por una comunicación separada para limpiar las iglesias con el fin de promover la salud pública. Los pastores, junto con los ministros litúrgicos, observarán una higiene adecuada.

 

Para observar el distanciamiento físico, un acto o un gesto debe reemplazar un apretón de manos u otros signos de paz durante la liturgia. Además, al concluir la misa, tanto el clero como los feligreses deben observar las mismas normas de distanciamiento.

 

Sacerdotes, Diáconos y otros ministros de la Santa Comunión, usarán una máscara para la distribución de la Santa comunión, y se anima a recibir la Hostia Preciosa en la mano. No habrá comunión del cáliz común. También se anima a los fieles a no presentarse con guantes para recibir la Santa Comunión.

 

Sacramento de la Reconciliación

Las oportunidades programadas regularmente para el Sacramento de la Reconciliación pueden reanudarse siempre que se usen máscaras, y se pueda mantener un distanciamiento adecuado para todos mientras esperan en la fila y en el confesionario.

 

Otros sacramentos

Las directivas anteriores del 17 de marzo de 2020 siguen vigentes para los funerales, matrimonios, bautismos, unción de los enfermos y eucaristía para los confinados en el hogar, por el momento. A medida que tengamos más confianza en nuestras nuevas formas de reunión, les daré a los pastores más opciones para estos sacramentos.

 

Operaciones Parroquiales

A discreción del pastor, las oficinas parroquiales pueden reanudar las horas de funcionamiento siempre y cuando no esté ocupado más del 25% del edificio parroquial. Todos los visitantes que ingresen a una instalación parroquial deben usar una máscara facial en todo momento. Se anima a los fieles laicos a realizar los de servicios parroquiales, ya sea por teléfono, correo postal o correo electrónico.

 

Reunirse bajo estas nuevas pautas es una gran tarea de sus pastores y personal parroquial. Tome en cuenta que cada parroquia podría comenzar las misas públicas cuando se encuentren preparados y podría adoptar diferentes opciones que refleje el tamaño de la parroquia, el número de sacerdotes, los recursos disponibles, la preparación y el apoyo de los feligreses. Los invito a no comparar lo que está sucediendo en otra parroquia con la situación de su parroquia. Sea paciente con su pastor y acepte que esto. Acepte la misión evangélica de que su llamado es ayudar a restaurar la vida de la Iglesia en su parroquia para el bien de todo el Cuerpo de Cristo.

 

Con nuestra cooperación continua, nuestra misión avanzará y viajaremos juntos hacia un futuro incierto lleno de la fuerza de nuestra fe y nuestra Esperanza en el Señor.

 

En Cristo nuestra esperanza,

Reverendísimo Miguel Gerardo Duca

Obispo de Baton Rouge

Dado en la Cancillería de Baton Rouge, 11 de mayo de 2020

 

 

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